Aprendiendo a Aprender

La vida, el vivir nuestro paso por este mundo, ¡qué tema!, a veces nuestra experiencia de vida puede ser muy buena o totalmente lo contrario, donde todo va tan mal que aunque comiences a ver una luz al final del camino, ya estás tan “maltratado” por la vida que en lugar de pensar que ya por fin encontraste la salida, piensas que es un tren en sentido contrario y que te va a atropellar, a lo que pudieras responder: “¡Lo que me faltaba…!”

 

Bueno, la única finalidad de nuestro tránsito por este hermoso planeta, se llama aprender, sólo aprender, la diferencia es que cada uno de nosotros aprenderá la lección de formas diferentes, unos aprenden a través del éxito, otros a través de los fracasos, unos a través de la riqueza otros a través de la pobreza, unos más a través de la salud otros a través de la enfermedad. Sí, así es, te invito a que a partir de ahora “mires – percibas” tus experiencias, sólo como aprendizajes, porque sólo eso son.

 

Te explico un poco más. La vida (como la escuela que es) solamente te va poniendo situaciones o lecciones que te faltan por aprender, es decir, lecciones de tolerancia, compasión, negociación, aprender a arriesgarte, equivocarte, reconocerte, etc… y reforzará las lecciones de la materia en la que más andes “bajo de habilidades y destrezas”.

 

Si por ejemplo “andas bajo en calificaciones en tolerancia”, bueno, pues la vida se encargará de ponerte en situaciones que te demanden desarrollar más tolerancia y resolver a lo mejor a través de negociar, escuchar, respetar opiniones diferentes a las tuyas. No lo sé, cada quién aprende de diferentes formas. Si tú en esa situación, “no logras” ver que es lección de tolerancia y sigues de “terco” queriendo resolver a través de la no-tolerancia, entonces seguramente esa lección la reprobarás, entonces la vida se encargará de ponerte más lecciones para forzarte a ser más tolerante, hasta que aprendas la lección.

 

Seguramente te sonará familiar frases como las que muchas veces me han dicho mis Coachees, “es que estoy rodeado de puros tontos”, “es que tengo un tino para que me toquen jefes autoritarios”, “es que pareciera que el único brillante o capaz soy yo, por eso lo tengo que hacer todo yo y no puedo delegar…”. De esas frases las he escuchado cientas de veces, te lo prometo, pero cuando revisamos esas lecciones de vida, descubrimos fácilmente cuál es la lección de vida que esa persona tiene de “esa situación en específico”.

 

Cuando aprendes a ver la vida como un conjunto de lecciones de aprendizajes de vida, la verás de una manera, te lo prometo, totalmente diferente a lo que ves hoy, la verás de una manera divertida. Es exactamente como en la escuela, cuando tú podías distinguir las lecciones que tenías, por el maestro que llegaba al salón, sabías que era clase de matemáticas, química o español, bueno, lo mismo es en la vida, hay personas que son perfectos profesores de paciencia, de orden o de negociación, etc.

 

Aprende a distinguir a tu maestro, haz tu mejor papel en la clase y verás que pronto pasarás la lección.

 

Distingue a tu maestro, actúa en consecuencia, aprende la lección y ¡disfruta tu aprendizaje!


 

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